Rutina de cuidado de la piel en la menopausia: cómo combatir sequedad y pérdida de elasticidad
Share
Vale, amiga, hablemos de frente: cuando llegan los 40 y pico, la piel empieza a mandarnos señales claras. Sequedad, pérdida de elasticidad, arrugas más marcadas… No es que nos hayamos “dejado”, es que nuestro cuerpo está cambiando por dentro, y la piel lo refleja.
La buena noticia: no tenemos que resignarnos. Con los cuidados adecuados, podemos mantener la piel sana, luminosa y fuerte, sin caer en promesas de cremas milagro. Aquí te cuento cómo cuidarla de verdad, con ciencia y con cariño.
¿Por qué cambia la piel en la menopausia?
La piel depende mucho de los estrógenos, y cuando éstos bajan, ocurren varias cosas:
- Se reduce la producción de colágeno → aparece flacidez.
- Disminuyen los lípidos de la barrera cutánea → sequedad y tirantez.
- La renovación celular se ralentiza → piel más apagada.
📌 Dato real: según la North American Menopause Society (NAMS, 2022), en los primeros 5 años tras la menopausia se puede perder hasta un 30% del colágeno cutáneo.
Síntomas más comunes en la piel durante la menopausia
- Sequedad y descamación.
- Pérdida de elasticidad y firmeza.
- Aparición de arrugas más profundas.
- Aumento de la sensibilidad y rojeces.
- Cambios en la pigmentación (manchitas).
Ingredientes que funcionan (y los que no)
Olvídate de la crema carísima con “diamantes” pulverizados 🙄. Lo que funciona está avalado por ciencia:
- Ácido hialurónico: hidratación profunda.
- Ceramidas: refuerzan la barrera cutánea.
- Retinoides (vitamina A): estimulan colágeno y renovación celular.
- Vitamina C: antioxidante y luminosidad.
- Omega-3 y 6: nutren desde dentro y fuera.
Rutina diaria: mañana y noche
Por la mañana:
- Limpieza suave (sin sulfatos).
- Sérum antioxidante (vitamina C).
- Hidratante rica en lípidos + protector solar.
Por la noche:
- Doble limpieza (desmaquillante + gel suave).
- Sérum con retinol (si tu piel lo tolera).
- Crema nutritiva con ceramidas o péptidos.
Cuidado extra: nutrición, suplementos y estilo de vida
La piel también se cuida desde dentro:
- Alimentación rica en antioxidantes (frutas, verduras de colores).
- Suplementos con colágeno y ácido hialurónico (siempre de calidad).
- Dormir bien y moverse: sí, el ejercicio mejora la piel.
La importancia del cuidado íntimo
No olvidemos la piel de nuestra zona íntima: también sufre sequedad y pérdida de elasticidad en esta etapa. Aquí los hidratantes específicos pueden devolver confort y seguridad.
Conclusión
La piel en la menopausia cambia, sí, pero eso no significa perder frescura ni vitalidad. Con una rutina bien planteada y productos basados en ciencia, puedes seguir viéndote (y sintiéndote) espectacular.
👉 En Baele creemos en el cuidado funcional, cálido y honesto: nada de humo, solo lo que funciona para ti y tu piel en esta nueva etapa.